Como muchos adolescentes listos y ambiciosos en Nueva York, Craig Gilner quiere entrar en la escuela más prestigiosa de Manhattan, la Secundaria Ejecutivo Pre-profesional. Con una firme determinación, trabaja día y noche para aprobar el examen de ingreso y logra entrar. Ahí es cuando todo comienza a desmoronarse.
Una vez que Craig empieza en su nueva escuela, se da cuenta de que es simplemente uno de muchos chicos brillantes, y ni siquiera es brillante, es promedio. Cuando Craig comienza a obtener notas regulares, ve su una vez perfecto futuro derrumbarse. Empieza a tener problemas comiendo, durmiendo, y pensando; es ahí cuando le dice a sus padres que está deprimido. Toma medicamentos y habla con terapeutas, pero las cosas simplemente empeoran, hasta que una noche Craig se siente tan deprimido que considera seriamente suicidarse.
Pero en su lugar, Craig llama a una línea de emergencia. El consejero le dice que vaya al hospital más cercano y antes de que lo sepa, es firmado, sellado y enviado a una de las mejores unidades de psiquiatría de Brooklyn.
El nuevo compañero de habitación de Craig es un maestro egipcio que se rehúsa a salir de la cama. Sus vecinos incluyen a un transexual adicto al sexo, y a una chica que se ha marcado el rostro con tijeras. Pero de alguna manera en este variado grupo, Craig encuentra verdaderos amigos y espíritus afines que le dan fuerza.
Este es un cuadro muy conmovedor y auténtico de la fisicalidad, la desesperación, e incluso la hilaridad, de la depresión.
Gracias a Biblioteca en Línea por el libro.